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¿Cómo nacen las liebres?

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¿Cómo nacen las liebres?

La liebre es un mamífero lagomorfo que tiende a ser confundida con los conejos. Tiene un tamaño mediano: mide entre 44 y 50 cm, tiene mucho pelaje cubriendo sus dedos y garras afiladas. Son animales nocturnos y herbívoros. Las liebres pueden tener una o dos crías en cualquier época del año que consideren propicia para reproducirse.

Tienen orejas largas, incluso más que las de los conejos y pueden llegar a pesar 2,6 Kg.

Reproducción de las liebres

Las hembras son de mayor tamaño que los machos. Ambos sexos son muy veloces pues cuentan con esqueleto liviano y patas traseras poderosas que les permiten dar grandes saltos verticales para despistar a sus depredadores.

Durante el día permanecen en reposo. Los grupos de liebres establecen jerarquías mediante persecuciones y demostración de fuerza a través de la adopción de posturas intimidatorias. Al alimentarse en grupo los dominantes consumen los mejores alimentos y aquellos que se encuentran en mayor cantidad.

Las liebres son animales que pueden reproducirse en cualquier época del año. Sin embargo, los nacimientos se concentran entre febrero y abril para luego encontrarnos más partos en junio y julio.

Las liebres se encuentran en celo durante todo el año, aunque los ciclos de apareamiento se ven condicionados por la disponibilidad de alimento, clima favorable y con temperaturas suaves.

La gestación de la liebre dura hasta 44 días. En cautividad se observa el fenómeno de superfetación en el cual, tras ser fecundada, una hembra sigue liberando óvulos que son fecundados al poco tiempo. Por lo que se desarrollan embarazos que darán lugar a embarazos múltiples cuyos partos estarán distanciados en el tiempo.

Otro fenómeno en su reproducción es la partenogénesis. Tras la fecundación la hembra pueden mantener en su cuerpo el esperma del macho para fecundar en el tiempo que lo desee su óvulos.

También reabsorben los embriones fecundados que hayan fallecido en su interior.

Nacimiento de las liebres

En el primer parto de una liebre esta tiene entre una y dos crías. En partos posteriores puede llegar a tener hasta cuatro. Durante el primer año de actividad sexual, la liebre hembra tiene hasta dos partos, este número aumentará a tres o cuatro partos por año.

Las crías nacen en la madriguera que su madre usa para dormir. Son precoces y al año de edad están listos para reproducirse.

Al nacer ya cuentan con pelaje suave y ojos abiertos. Las crías no huelen como los adultos, por lo que pueden ocultarse de los depredadores con suma facilidad. Las crías son abandonadas por su madre a los tres días de nacidos en distintos lugares. Solo los visitará para amamantarlas.